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Irene Montero, Pablo Iglesias, y Pablo Echenique, en la última reunión del Consejo Ciudadano Estatal de Podemos. FLICKR

Cuatro hitos en el cuarto cumpleaños de Podemos

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El manifiesto 'Mover Ficha' vio la luz el 14 de enero de 2014. Ninguna encuesta se acercó siquiera a los resultados logrados por Podemos en las elecciones europeas celebradas cuatro meses después, ni había indicadores que pudieran anticipar el vuelco que causaría el partido morado al sistema político español (y al bipartidismo).

Política

Hay décadas en las que apenas se producen cambios, y años en los que se suceden seísmos políticos que distorsionan la vida pública con transformaciones que, en circunstancias normales, se habrían prolongado durante décadas. Este domingo se cumplen cuatro años de la presentación del manifiesto 'Mover Ficha', el origen de Podemos; un texto avalado por decenas de personajes de la política, la cultura o incluso por desconocidos estudiantes que, en algunos casos, hoy están entre los principales dirigentes del partido morado.

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Del defenestrado Albano Dante-Fachin -exsecretario general de Podem Catalunya-, entonces editor de la revista Café amb Llet, a Rita Maestre, hoy portavoz del Ayuntamiento de Madrid -"Estudiante", según el manifiesto-, pasando por la líder de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez -entonces profesora de secundaria y parte de la Marea Verde andaluza-, los firmantes del manifiesto pedían el aval de 50.000 firmas para presentar una candidatura liderada por Pablo Iglesias, entonces profesor universitario y tertuliano, de cara a las elecciones europeas en mayo de ese mismo año. Los consiguieron en poco más de un día.

Desde entonces, la irrupción de Podemos se ha dejado notar en todos los ámbitos de la vida política, durante los cuatro años en los que la formación ha denunciado innumerables ataques políticos y mediáticos-"Venezuela" es la palabra favorita del PP para hablar del partido morado, aunque Esperanza Aguirre o Pablo Casado hayan llegado a vincularlos con ETA, y Rafael Hernando les haya acusado de tener pederastas entre sus filas-. A continuación, cuatro hitos en la intensa -pero breve- historia de la formación morada.

La sacudida al tablero político tras las europeas (mayo de 2014)

Podemos pulverizó todas las encuestas cuando logró cinco diputados en el Europarlamento; pocos meses después, Alfredo Pérez Rubalcaba dejó la Secretaría General del PSOE en manos de Pedro Sánchez -su primer mandato-, el rey Juan Carlos abdicó en favor de su hijo, Felipe VI -con una modificación legal atada por PP y PSOE a toda velocidad-.

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Los primeros sondeos alertaron al bipartidismo del peso que podría lograr la formación de Pablo Iglesias, que entre octubre y noviembre se dotó de estructura y de dirección en el primer Vistalegre -cruento y marcado por la lucha entre Iglesias y su núcleo duro, Íñigo Errejón, Juan Carlos Monedero, Carolina Bescansa y Luis Alegre, y la facción crítica que lideraban Pablo Echenique y los Anticapitalistas de Teresa Rodríguez.

Iglesias logró una holgada victoria en este congreso en noviembre, y poco después comenzaron los procesos de primarias autonómicos y municipales. Entonces, la palabra fetiche era 'casta', hoy reemplazada por 'trama', y la voluntad de "asaltar los cielos" de Moncloa estaba presente en todo momento.

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Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero y otros miembros de Podemos celebran los cinco escaños obtenidos en las elecciones europeas del domingo(25 de mayo de 2014). EFE.

El desborde de la Marcha del Cambio y la victoria en Madrid y Barcelona (2015)

Podemos estrenaba el 2015 desbordando el centro de Madrid con la Marcha del Cambio. Cerca de 300.000 personas abarrotaron la Puerta del Sol para escuchar a Iglesias y al resto de dirigentes de Podemos, en un momento cargado de épica e ilusión para un partido que, aún hoy, sabe que la emoción es clave para sus militantes.

El año de la dimisión de Juan Carlos Monedero, cofundador del partido, fue también el de la entrada en el Parlamento Andaluz, seguido después por el resto de cámaras autonómicas y ayuntamientos. Madrid (Manuela Carmena); Barcelona (Ada Colau); Zaragoza (Pedro Santisteve) o Coruña (Xulio Ferreiro) son algunos de los consistorios que pasaron a estar en manos de las candidaturas municipalistas participadas por Podemos, que también debió afrontar las elecciones catalanas del 27 de septiembre -representada por Catalunya Sí que Es Pot, sin la participación de Colau y los suyos-.

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A finales de año, con las encuestas marcando uno de los mínimos de Podemos en intención de voto, el partido protagonizó la campaña de la "remontada" e irrumpió en el Congreso de los Diputados en las elecciones del 20-D con 69 escaños.

Los alcaldes de Zaragoza, Pedro Santisteve, Madrid, Manuela Carmena, Barcelona, Ada Colau, y Valencia, Joan Ribó, en Roma. EFE

El acuerdo imposible con el PSOE, la legislatura fallida y la antesala de Vistalegre II (2016)

Si 2015 fue un gran año para el partido morado, 2016 fue bastante más difícil. La ausencia de química y confianza entre Iglesias y Pedro Sánchez, la decisión del PSOE de pactar con Ciudadanos para intentar gobernar, y la confianza en el 'sorpasso' que nunca llegó marcaron la primera mitad del año. Los preparativos del 26-J consolidaron las confluencias y desembocaron en el Pacto del Botellín con IU, pero la pérdida de un millón de votantes con respecto al 26-J -cuando IU y Podemos concurrieron por separado- cayó como un jarro de agua fría.

El arranque del proceso de renovación de la dirección en la Comunidad de Madrid, así como las diferentes exposiciones de Iglesias y Errejón en la Universidad de Verano del partido, visibilizaron lo que era un secreto a voces: la relación personal entre ambos dirigentes había cambiado, y llegados a este punto ambos tenían ideas muy distintas sobre el rumbo a seguir.

Tras otra intensa y prolongada batalla que pasó factura en forma de desgaste al partido, Iglesias se impuso a Errejón. El exnúmero dos y el grueso de los suyos fueron relegados a posiciones de menor influencia; Irene Montero le relevó como portavoz en el Congreso y Errejón pasó al segundo plano en el que hoy se mantiene, a cambio de ser candidato a la Presidencia de la Comunidad de Madrid.
Casi de forma paralela, el golpe orquestado por Susana Díaz logró llevarse por delante a Pedro Sánchez para imponer una Gestora que se abstuvo y permitió a Rajoy revalidar el Gobierno tras cerca de 11 meses en funciones.

Alberto Garzón, líder de Izquierda Unida, y Pablo Iglesias, secretario general de Podemos, escenifican su acuerdo electoral en la Puerta del Sol de Madrid. PODEMOS

La moción de censura, el fiasco en Catalunya y el desengaño con el PSOE (2017-2018)

El 2017 estuvo marcado por la oposición al Ejecutivo de Mariano Rajoy, que llegó a su cumbre en junio, con la moción de censura que no prosperó en el Congreso -considerada "exitosa" a nivel político por la formación-, y con su homóloga en la Asamblea de Madrid. Podemos concentró esfuerzos en intentar introducir en la agenda político-mediática cuestiones relacionadas con los derechos sociales, la pobreza energética o la lucha contra la violencia machista; peleó por reformar la Regla de Gasto o la potestad de veto del Gobierno,y de nuevo pasó por todas las etapas en su relación con el PSOE.

Si la defenestración de Sánchez y la etapa de la Gestora distanció a Iglesias y los suyos de los socialistas -hasta niveles similares a los alcanzados con el discurso sobre la cal viva-, el retorno del actual secretario general socialista y la creación de una mesa de colaboración parlamentaria les devolvieron a la luna de miel. Hoy, seis meses después de la constitución de esta mesa, el líder de Podemos ha asumido que el PSOE no tiene intención de impulsar o secundar una moción de censura a Rajoy, y le advierte de que no le seguirá "esperando".

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, pasa por delante del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, sentado en su escaño, durante la moción de censura. REUTERS/Juan Medina

Al mismo tiempo, el mal resultado en Catalunya el 21-D, después de que Podemos defendiera el referéndum pactado desde su nacimiento, y en todos los territorios, ha supuesto un golpe para la formación en un momento en el que las encuestas no son nada halagüeñas. Así lo reconoció Iglesias en su discurso ante la dirección morada este sábado, cuando redibujó la hoja de ruta de la formación para este año, marcando las elecciones municipales y autonómicas de 2019 como paso previo a su tercer intento de asaltar los cielos de Moncloa. Y todo en apenas cuatro años.

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